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A... MARTE NO ES UN DELITO

A... MARTE NO ES UN DELITO

Hola queridos amigos, nose como empezar esta largaaaaaaaaaaaaaa historia. ¿que loco, no? Saber que tantos políticos hablan del amor que tienen a su familia. Que aman a su esposa. Que adoran a su esposo. Mientras arrasan cuantos hombres y mujeres se les presenten en el camino.

Nunca pensé que estos ojitos, que algún día se comerán los gusanos, vieran tanto. Queridos lectores, empezare hacer un poco de memoria, recordar es volver a vivir.

HISTORIA BASADA UNA VIDA “REAL”
LOS AMANTES Y LA POLITICA EN LOS REINOS DE ESTOS TIEMPOS

Una Historia Escrita Por Karmel

I CAPITULO...

Recuerdo como hace 3 años y medio, cuando recién se iniciaba la gestión del nuevo rey hebreo de Cañetelandia "Javivi" descendiente de la tribu de los “Papi Rickys”.

El rey Javivi tenía 11 ministros entre ellos, una dama de mediana estatura, guapachosa pero que sufría de esquizofrenia. Un día, ella hizo público uno de sus ataques. Se mostraba muerta de celos porque el rey Javivi llevo a trabajar al reino a las geishas que hacían la labor de secretarias del reino, no importaba su capacidad para el trabajo, los requisitos principales eran ser muy bonitas, de buen cuerpo y saber coquetearle al supremo líder Javivi.

Este último requisito primaba en la decisión del rey para entrar en su castillo. Nunca olvidare cuando esta ministra “descendiente de la tribu del espinar” ingresó enfurecida al salón donde se ubicaba el trono del rey de Cañetelandia, “su majestad Javivi”. Le dijo furiosa, porque había traído a la geisha Yolanda a este reino. Ella venía a hacer las labores administrativas del reino.

Era guapa, rubia (con su plata), aunque un poco malcriada de cacharro, tenía una contorneada figura que causaba celos enfermizos a la ministra del espinar.

La ministra entró en shock. Empezó a gritar por todo el reino y a llorar desesperada y escandalosamente. Sus gritos se escuchaban hasta las afueras del reino. Incluso los caballos se espantaron de miedo. Todos los ministros y el centurión del reino acudieron de inmediato. Al momento de ingresar al salón del trono escucharon una discusión. Era la ministra del espinar, quien amenazaba con dejar al rey, si seguía trayendo geishas al trono.

Como buen zorro viejo, Javivi muy astuto, le dijo que solo la quería a ella y que si traía a las geishas era porque conocían de los quehaceres del reino y que resultaba indispensable para el. No por sus atributos físicos, sino por los intelectuales. Si cuñao.

Esta fue la primera vez que se conoció en el reino que la ministra del espinar y el rey sostenían una relación amorosa a espaldas de la reina que se encontraba en otro reino ubicado a 144 leguas de Cañetelandia.

La esquizofrénica ministra aprovechaba de la ausencia de la verdadera reina para hacer de las suyas, no contenta con el amor del rey Javivi, pretendía también adueñarse de su trono. Cuando se cruzaba con una geisha obviamente mejor proporcionada que ella... Bueno en realidad, cualquiera en el reino era físicamente mejor que la ministra del espinar.

Ella trataba mal a las geishas, principalmente a Yolanda, cuando la veía cerca al rey sus ojos reflejaban odio, desprecio, maldad. Pero Javivi la conocía bien y sabia controlarla, la mimaba, la enamoraba elegantemente para luego besarla apasionadamente y la sentaba en sus piernas.

Mientras que el rey Javivi estaba posado en su trono, esa vez, la puerta estaba media abierta por eso ingresé al salón del rey Javivi y ¡horror! Interrumpí el momento amatorio, el paleteo, el agarre, la sobada. Pude observar como la ministra de espinar cogía el “cetro” del rey Javivi, no sabían que hacer. Yo, muy confundida, salí espantada pero el rey rápidamente me mandó llamar y hablaron conmigo… (Bueno eso les contare otro martes)

Al siguiente día recuerdo que era aniversario de un soldado del reino y como Cañetelandia estaba siendo conquistado por los reinos de “Sodoma y Gomorra” para formar una sola nación al que llamarían “Patria Nueva” en la fiesta este soldado, también estaba la ministra del espinar y el ministro de la nación del Zuares.

Este ministro se había convertido en un despiadado “pirata” traficante de camellos y mujeres. Los festejos y el banquete no se hacían esperar, el vino del rey recorría por todas las manos rápidamente.

Había mucho vino (hecho de maíz morado) que era el manjar de "los reyes". La ministra del espinar se encargaba de proveer de este exquisito licor, ella prácticamente era la dueña de la taberna del reino y de pronto no solo se apropio del vino sino que quería hacer lo mismo con el ministro del Zuarez. Delante de todos, empezó a besarlo, cogerle en sus partes íntimas. Pero como el pirata era muy amigo del rey Javivi saca a las afueras del reino y se van a las caballerizas.

De pronto, todos los presentes oímos asustados, unos quejidos como de un alma en pena. Salí a ver lo que ocurría y pude ver a el ministro del Zuarez con la ministra del espinar en una situación mas que comprometedora.

El despiadado pirata era de estatura alta y la ministra del espinar le llegaba a la altura de la cintura. Corrían las 11 de la noche. Ella me vio y sin tener mayor vergüenza o reparo volteó la cabeza, y siguió muy entretenida. Claro, no alcanzó a decirme nada, porque desde chiquita le enseñaron a no hablar con la boca llena.

Queridos lectores no se me asusten. Esto es solo el comienzo. Son casos de la vida real, y suceden desde los tiempos antiguos hasta la actualidad, bueno, queridos lectores no se pierdan mis historia el próximo martes. Tengo el encargo de contarles mucho más de los grandes amores, de la historia universal.

(Esta historia es ficticia, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia)
Bye… bye … hasta el próximo martes queridos lectores.