GERENTE DE TRANSPORTE DE LA MPC ES CALIFICADO COMO MAGISTER EN GESTION DESAFORTUNADA
Lo registrado el ultimo lunes donde un escolar de a penas 7 años de edad se debate ente la vida y la muerte luego de haber sido atropellado en la autopista Imperial San Vicente y Viceversa, es el reflejo de lo mal que esta funcionando el sistema de transporte en la provincia de Cañete.Así lo dejaron entrever los vecinos de la ciudad de San Vicente, quienes no se explican porque el flamante Alcalde Provincial, José Espinoza Peña, mantiene en el cargo de Gerente de Transporte a un personaje tan cuestionado llamado Luis Enrique Fernández Estrella.
“Toda la población es testigo de que el transporte es un caos en esta ciudad y ello es consecuencia de quienes están al frente de la Municipalidad Provincial”, continuaron diciendo, tras indicar no entender porque ningún funcionario que ha desempeñado la función de Gerente de Transporte en los últimos diez año no ha podido poner orden y disciplina en la jurisdicción cañetana.
No faltó quien calificó de absurdo el hecho de que el venido a menos Gerente de Transporte de la MPC haya expresado que a través de la colocación de semáforos en puntos estratégicos de la ciudad capital se pueda dar por solucionado el caos que a diario se vive en el sector transporte.
Otros otorgándole en calificativo de Magister en Gestión Desafortunada de Transporte, opinaron que debería salir a controlar la forma como están trabajando sus inspectores quienes prefieren estar ocupados con sus MP3 en lugar de cumplir con la función que se les encomienda.
“El Ovalo Grau de San Vicente es la mejor prueba de que todo el mundo hace lo que quiere, nadie respeta a nadie a pesar de estar siempre bajo la supuesta vigilancia de un policía de Transito y los inspectores de la municipalidad”, manifestaron otros vecinos.
Asimismo, exhortaron a la autoridad Municipal mediante la realización de operativos inopinados, comprobar como los transportistas del Consorcio Imperial San Vicente, no cumple con las normas que regulan su labor, llevando pasajeros en el respaldar de los asientos delanteros, deteniéndose donde mejor les parece para recoger pasajeros e ignorar casi siempre a los escolares.
“Esta gente además de ser antigénica porque apestan, son inhumanos y no tienen calidad para tratar al usuario de quienes dependen”, acotaron.