CUANDO TODOS SOMOS PARTE DE LA INFORMALIDAD
Es un día más de la semana y hay un conocido proverbio del medio oriente que dice que el mercado de la corrupción, siempre tendrá las puertas abiertas. Son casi las 8.00 de la noche, es fin de año, regular movimiento en las calles del populoso y a la vez peligroso distrito de Imperial. La gente ingresa con normalidad a las tiendas ubicadas en el centro de la ciudad, cuyo principal negocio es la venta de CD y DVD piratas, presentados al cliente como originales.
“Aquí vendemos calidad, tenemos autoridad suficiente para decirles que esta llevando un producto con garantía”, dice muy orgulloso, uno de esos tantos empresarios de la música que atentan contra la propiedad intelectual.
Otro de los dueños de estas tiendas promotoras de la piratería, expresa que con vender este material discográfico, no le hacen daño a nadie. “La situación esta difícil para todos, tenemos que buscar la forma de tener un ingreso, no hay trabajo, que otra cosa podemos hacer”, afirman este comerciante de la piratería, quien curiosamente promociona su negocio en varios medios de comunicación local.
En un breve sondeo de opinión, la mayoría de personas no pudo negar haber consumido una botella de licor, una cajetilla de cigarro de contrabando y sobre todo comprar películas y videos piratas.
Imperial no solo es la capital comercial de Cañete, sino también de la inseguridad e informalidad. Acá vale todo. Este negocio de la piratería de CD y DVD, va en aumento, siendo uno de sus mejores argumentos de quienes se dedican a su venta, la falta de empleo en el país.
Entre los clientes, podemos encontrar a miembros de la Policía Nacional, Fiscales y funcionarios públicos de importantes instituciones del Estado, que curiosamente son los llamados a defender y hacer respetar los derechos de autor y buscar que sancionar esta irregular actividad.
Otro detalle a tomar en cuenta es que las tiendas de CD y DVD piratas, cuentan con autorización municipal, siendo indirectamente la autoridad edilicia una de las promotoras de la piratería en el Perú.
En Cañete, para las personas que combaten la piratería, las autoridades municipales, de acuerdo a Ley, tienen la facultad de cancelar las licencias de funcionamiento de los locales que realicen actividades ilícitas, siendo parte de su función, controlar dichos establecimientos, solicitando incluso la participación de la Policía Nacional y el Ministerio Público, a través de la Fiscalía de Prevención del delito en asuntos de la propiedad intelectual