
Por Walter Delgado Acevedo (*)
La fotografía oficial de un candidato es muy importante en la estrategia del marketing político para posicionar un mensaje visual que influya en la decisión de los votantes. Una mala fotografía puede perjudicar la campaña de cualquier candidato, la imagen influye determinantemente en la gente que tiende a identificarse con los candidatos que reflejan seguridad y liderazgo.
Una fotografía oficial debe convencer, emocionar, persuadir y producir la "venta" del candidato en turno ya que su imagen estará en diversos medios impresos por lo que "si se reproduce una imagen mala, ésta no cumplirá con su función orillando al fracaso de la campaña y toda la inversión que se hace en ella".
Nosotros los Consultores políticos comprendemos la importancia que tiene el presentar una imagen positiva del candidato porque es pieza fundamenta en el éxito electoral de una campaña. Un buen retrato gana la confianza y logra el convencimiento de la gente que lo manifestará a través del voto.
En una campaña la mejor manera de apreciar al líder es con un retrato porque mientras que cientos lo pueden ver en persona, miles o millones lo tiene presente a través de su fotografía de campaña". Las empresas tienen un margen de tiempo más amplio para corregir sus errores pero en una campaña política, por su brevedad, el candidato no podrá recuperarse porque una fotografía produce un juicio afectivo y no racional.
El mundo entra por los ojos. Una campaña es como un gran iceberg, bajo la superficie está un enorme esfuerzo de estrategia y mercadotecnia y la punta de este iceberg es el retrato del candidato.
(*) Consultor Político, Director de DELGADO Comunicación Estratégica



